RETOS EDUCATIVOS DEL PRESIDENTE DANILO MEDINA PARA SU GESTIÓN

SANTO DOMINGO, R.D.- Muchas son las expectativas de la población con el nuevo gobierno que presidirá a partir de este 16 de agosto el licenciado Danilo Medina acompañado de la doctora Margarita Cedeño de Fernández como vicepresidenta, con relación a la implementación de su programa de gobierno. Uno de los temas en que la ciudadanía tiene puesta su atención, y que sin duda será uno de los mayores retos de Medina, es el referente al cumplimiento del controversial 4% del Producto Interno Bruto (PIB) para la educación. 

Desde 1970, el gasto anual en educación en República Dominicana no ha superado el 3% del PIB. El Plan Decenal de Educación 2008-2018, realizado por el Ministerio de Educación (Minerd),  indica que el gasto en educación ha sido menos de la mitad del gasto regional y menos de la tercera parte del gasto en ese reglón entre los países insulares del Caribe.

LO QUE DICE LA LEY
La Ley General de Educación, 66-97, creada en 1997durante el  primer gobierno del presidente Leonel Fernández, en su artículo 197 establece que: “El gasto público anual en educación debe alcanzar en un período de dos años, a partir de la promulgación de esta ley, un mínimo de un dieciséis por ciento(16%), del gasto público total o un cuatro por ciento (4%) del Producto Interno Bruto (PIB) estimado para el año corriente, escogiéndose el que fuere mayor de los dos, a partir  del término de dicho período, estos valores deberán ser  ajustados anualmente en una proporción no menor  a la tasa anual de inflación, sin menoscabo de los incrementos progresivos correspondientes en términos de porcentaje del gasto público o del Producto Interno Bruto (PBI)”. 

Sin embargo, a pesar de ser un mandato de  ley, a 15 años de su aprobación, ni el presidente Fernández en el resto de su primer gobierno, ni el ex presidente Hipólito Mejía en su gestión 2000-2004, así como tampoco Fernández en sus dos gestiones gubernamentales consecutivas, han podido cumplir con la aplicación total de la misma, lo que deja mucho que decir.

 Sobre el tema, el presidente Fernández,  que a pesar de todo es quien ha hecho la mayor inversión en educación, ha dicho reiteradas veces que se siente complacido con el avance de la educación en sus gestiones y resalta que un simple aumento en el gasto público en el sector educativo no es suficiente, ya que el mayores fuerzo debe hacerse en los estilos pedagógicos y contenidos curriculares, lo que evidencia claramente que el 4% para el sector educativo no era su prioridad. 

LA LUCHA DEL 4% 
Ante la negativa de los gobiernos que han  sucedido a la promulgación de la Ley 66-97, se levantó en el país un movimiento de numerosas organizaciones reclamando el cumplimiento del referido porcentaje, con el fin de que el pueblo dominicano goce de una educación eficiente y de calidad que permita que las escuelas cuenten con maestros más capacitados, suficientes  aulas bien equipadas y, por supuesto, estudiantes mejor preparados al momento de terminar sus estudios. 

Más de 203 organizaciones incluidas personalidades, medios de comunicación y población en general, se agruparon bajo el nombre de “Coalición Educación Digan”, cuyo reclamo comenzó tímidamente, por lo que muchos creyeron que se trataba de una fiebre del momento, pero lo cierto es que se convirtió en una voz potente que ha movilizado a miles de personas a tal punto,  que fue tema obligatorio  de campaña de los candidatos en las pasadas elecciones presidenciales del 20 de mayo, asegurando todos ellos, sin importar su posición en el electorado, que de llegar a la Presidencia cumplirían con el 4% para la educación, e incluso, firmaron un pacto prometiéndose a cumplir con esa meta.

Por su puesto, Danilo Medina fue uno de los candidatos que firmó el pacto por la educación, en el que se comprometía a dar el requerido porcentaje en caso de llegar a ser presidente de la República, lo que ahora muchos dudan, dada la actual situación económica del gobierno, el cual presenta un alto déficit en sus finanzas para el  próximo año, que es cuando se espera  empiece a cumplir con esa  promesa.

Al respecto, Medina  ha ratificado varias veces  que cumplirá cada una de sus promesas de campaña, incluido el 4% para la educación, aunque ha aclarado que lo hará a su velocidad.
Otra de las promesas de campaña de Medina para la mejora del sector  educación en el país, fue la implementación de la tanda única, algo que también muchos no creen que pueda poner en práctica, debido al déficit existente de aulas.

Sin embargo, él ha dicho que éste es un plan piloto a cuatro años que comenzaría con un curso por año, lo que quiere decir que se llevaría 12 años implementarlo por completo. 
Igualmente, el presidente Medina ha asegurado que reduciría la tasa de analfabetismo en el país a su mínima expresión, tal como lo hizo Chile en un corto tiempo gracias al empeño puesto en el proyecto por parte del gobierno chileno. 

Otro tema que tendrá que enfrentar el nuevo Presidente en la educación, será el concerniente a la deserción escolar, la cual, según un estudio realizado por la Oficina Nacional de Estadística (ONE), es de un 5.3%, siendo los hombres los que mayormente abandonan las aulas de los centros educativos.

Sobre las causas de la deserción escolar, el mismo presidente Medina ha dicho que este abandono de la escuela se debe básicamente la situación económica de muchos de los estudiantes desertores y a la falta de oportunidad de empleo en sus casas, lo que los lleva a esta situación para poder buscar la forma de ayudar con la economía de la casa.

Ante este panorama, habrá  que darle tiempo a Danilo Medina, que se estrena hoy como presidente de la República,  para que se  organice y comience a trabajar y sobre todo, desearle mucha suerte, para que pueda realizar un gobierno plural para todos los dominicanos.